El verdadero show de Juanes… congraciándose con la gusanera

Interrogantes en el aire

¿El gobierno cubano limitó a sólo 1,150,000 cubanos la entrada al concierto?

¿Es esta una postura de paz?

¿Es esto altruismo?

¿Fue esto lo más grande que le pudo pasar a Cuba?

¿Es Mauricio Puerta un cretino, un pantallero o un desocupado?

¿Existirá un vermífugo lo suficientemente eficaz como para aplacar a esta gusanera?

27 comentarios en “El verdadero show de Juanes… congraciándose con la gusanera

  1. Le va mejor a Juanes haciéndole campaña a la legalización de la cocaina de su patrón Varito que tratando de cagarse en el régimen Cubano pretendiendo que no lo dejaban hacer su concierto.

  2. PUEDE SER QUE JUANES HAYA SIDO UN IDIOTA UTIL DE LA DICTADURA DE LA ISLA PERO EN GRAN PARTE DE ESTO ES CULPABLE SU MANAGER FERNAN MARTINES MAHECHA Y SU APETITO VORAZ DE HACERSE PUBLICIDAD GRATUITA Y SU AMBICION DE QUE JUANES SIGUIERA ROMPIENDO FRONTERAS IGUAL MARTINES ES UNA DE LA S PEORES ALIMAÑAS DEL MEDIO.

  3. Con todo respeto difiero de todos los comentarios, Juanes no necesita hacer show’s es lo que realmente siente, es uno de los pocos que siente lo que es Colombia…

  4. Uuuuuffffffff!!!!!!!! Diez años calándome los shows mediáticos de los oposicionistas de mi país, ya me dan la suficiente sagacidad para detectar la verdadera historia detrás de un vídeo.

    Para empezar, hacen un espectáculo televisivo con lo que supuestamente sufrieron nuestros héroes en manos de funcionarios castristas. ¡Ajá! ¿Por qué no arman el mismo escándalo cada vez que un personaje “importante” denuncia vejámenes cuando llega a un aeropuerto en EEUU? La que era canciller de Colombia, país “burda de pana” suyo, y que pa’ más ñapa ella y su madre son nativas de ese país, Carolina Barco. La futura reina de España, Leticia, también. Y vaya usted a saber cuántos más, y muchísimos otros ciudadanos comunes y corrientes. Aparte de eso, siempre existen muchas denuncias de maltrato a personas que llegan a países “libres y democráticos”, como les ocurre a los africanos que desean emigrar a Europa.

    En el vídeo nunca se puede saber lo que supuestamente dicen los funcionarios castristas. ¿Por qué dice Juanes: “llámate a Fabio, llamate a los periodistas”? ¿Será para empiecen a narrar la crónica de show? Como hacen aquí muchos oposicionistas que llegan de una vez al sitio del espectáculo con las cámaras de Globovisión, (canal que transmite “información” las 24 horas del día en Venezuela), como hizo recientemente el gobernador del estado Miranda en el pueblo de Curiepe, donde abundan los “niches”, o sea, los negritos, discriminados por muchísimos “escuálidos” http://www.aporrea.org/regionales/a82573.html?

    Además, quienes han puesto trabas al tan anunciado espectáculo siempre han sido los “paladines de la libertad” que viven en Miami, hasta el punto de cometer las aberraciones que todo el mundo conoce. Más bien, las autoridades cubanas siempre le dieron su beneplácito. Hasta el mismo Fidel Castro estuvo contento con el concierto, ya que era una forma de vencer el bloqueo económico, lo que para él sería más bien una victoria http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2009/09/22/megaconcierto-en-la-habana-una-forma-de-vencer-el-bloqueo-economico-fidel-castro ¿Entonces cómo puede ser que a última hora a las autoridades cubanas les haya dado por obstruirlo?

    El presentador de pacotilla dice que ahora con los celulares que filman ya no hay privacidad. Y en el mismo vídeo se ve que varias personas tenían uno. Pero tampoco dice que así como con las cámaras se puede hacer un show, con las filmadores de los celulares también se puede hacer. Si mal no recuerdo, dice que el régimen espía (en estos momentos no lo puedo escuchar). O sea, que la función de las cámaras de seguridad en Cuba es, según estos payasos, para espiar. Pero las cámaras de seguridad que tienen los aeropuertos, instituciones y empresas de países “libres y democráticos”, como EEUU, sí sirven para brindar seguridad al público.

    Este espectáculo se parece mucho al que montó en el aeropuerto de Maiquetía Leopoldo López , cuando era alcalde de Chacao (y uno de los perpetradores del golpe de Estado de 2.002 y del saboteo económico que duró más de dos meses y que le costó al país grandes pérdidas y quebró miles de empresas y dejó sin empleo a centenares de miles de trabajadores venezolanos, y que nunca fue preso porque es nieto de uno de los más grandes magnates empresariales que ha tenido el país, el difunto Eugenio Mendoza).

    Los medios habían “informado” que Leopoldo López , quien venía de EEUU denunciando unas atrocidades que el rrrrrrégimen chavista había cometido en su contra, había sido agredido por varios funcionarios en el aeropuerto internacional de Maiquetía. Que lo habían retenido ilegalmente. Y para que todos viéramos el maltrato sufrido por nuestro héroe, nos enseñó un bolsillo roto que le habían provocado los esbirros del rrrrrégimen. Pero este rrrrrrégimen, como tenía sus cámaras espías en el aeropuerto, llevaron el registro de lo que en verdad ocurrió a un programa del canal del Estado. Resulta que, entre otros descubrimientos, supimos que el tipo había salido del aeropuerto con su bolsillo intacto. No sabemos en qué parte se lo rompió. Lo cierto fue que cuando lo mostró ante las cámaras de Globovisión, ya lo tenía roto. Aquí está el cuento con los vídeos en cuestión: http://www.aporrea.org/oposicion/n116083.html

  5. Gracias al Creador. Todavía hay gente que tiene la cabeza bien puesta y cerebro brillante.

    magníficos sentimientos. El asunto apremiante de la Justicia, la libertad y LA VIDA en abundancia ,siempre será el interés de muy pocos.

    !Señor Juanes¡ !Qué DESconcierto!

  6. Que politico es Juanes, maneja los sentimientos de la gente para poder vender sus discos pero con la mentira camuflada de querer un pais que no quiere y tener billete. Que farsa Juanes, ahora que lo espian, me imagino que fue un libreto para hacer quedar mal al gobierno cubano. Y el Bose, ni que se diga, amigo de Aznar, el presidente superfacho de España, por que a “”pesar”” de estar zapatero, los zapatos de españa los tiene Aznar. Ahi Juanes, pobre artista, porque no mejor canta por el racismo que tienen los gringos hacia los latinos en USA haber que pasa o ahi si lo censuran. Que desconcierto el tuyo como musico pero que concierto de delinquir para otros, como el paramilitarismo que apoyas murmurando, los que impulsaron tu carrera, los narcos. Nunca habia visto un acto ignominioso como el de Juanes. O mejor aun, Juanes por que no canta en España para que los esàñoles dejen la xenofobia contra los españoles y llevas a Bose si da la cara, de por que el gobierno español permite el aumento de movimientos fascistas y nazi, y no los derechos humanos con referente a los latinos. Por que ahi tatna violencia contra el latino en españa, y no lo contrario. Juanes, tu show es tu propio escarnio publico a nivel mundial. Invita RCN y Paracol, con asesoria del golpe de estado de Honduras …

  7. SANTO DOMINGO.- El trompetista cubano Arturo Sandoval afirmó que el cantante colombiano Juanes es “nada en la música” y criticó que el autor de “La camisa negra” haya realizado en La Habana el concierto “Paz sin fronteras”, según una entrevista concedida a un programa de televisión dominicano.

    Sandoval, ganador de premios Grammy, Grammy Latino y Billboard, entre otros, descalificó a Juanes a la hora de evaluar el proceso político cubano, según avances de una entrevista que concedió al programa de televisión dominicano “Noche de Luz” y que se emitirá el sábado próximo.
    http://www.emol.com/noticias/magazine/detalle/detallenoticias.asp?idnoticia=377382

    • Jóse, y tiene razon ARTURO SANDOVAL , JUANES tiene algunas cansioncitas buenas como como ” LA TIERRA”,pero es un cantante hecho en un laboratorio y respaldado de muy buen “billo” algo asi como esos cantantes POP-O como RBD , MENUDO , GLORIA TREVI, ETC

  8. Debo aclarar: no me gusta Juanes, sus conciertos me parecen puro oportunismo, pero tampoco creo que uno deba rasgarse las vestiduras porque no canta como Jara. Al César lo que es del César… Por otro lado, Juanes puede admirar a Uribe, pero la famosa canción de la camisa negra no tiene nada que ver con Musolini. De hecho, la canción demuestra que Juanes no tenía ni idea de quién es Musolini cuando la compuso. La canción muestra, si acaso, la ignorancia histórica de Juanes, pero no a un fascista agazapado. Es que acusar de fascista a todo el que se muestre ingenuo u oportunista no conduce a ninguna parte.

    Lo que me parece muy curioso (y eso es lo que debería llamarnos la atención) es que la gusanera cubana en La Florida, que se dedicó sistemáticamente a atacar a Juanes antes de hacer el concierto, ahora aparezca defendiéndolo. Eso se llama oportunismo, y del más cruel y barato, y en eso se parece al oportunismo de nuestras clases dirigentes y nuestros medios de comunicación. Si Juanes se deshizo en llanto, no fue solamente por la vigilancia del Régimen, sino porque esa fue la gota que rebozó la copa: no hay que olvidar toda la presión que tuvo que soportar, antes del concierto, por parte de los sectores más reaccionarios en Estados Unidos y Colombia. Eso no hay que olvidarlo. El problema de los cubanos de Miami es que viven contra la Revolución, y no piensan en nada más, ni siquiera en el pueblo cubano, que tiene que soportar no sólo hambre, sino también el despotismo de sus gobernantes.

    Lo que yo creo, ante todo, es que los cubanos deben tener derecho a escuchar la música que se les dé la gana y que ellos decidan si les gusta o no. Ellos son lo suficientemente adultos como para saber si Juanes es un oportunista o no y si él hace o no buena música. Y en cuanto a los gusanos: los cubanos no son bobos, ellos saben de qué tipo de gente se trata, y seguramente también sabrán defender lo positivo que les ha traído la Revolución frente a los ataques de los reaccionarios. Pero ojo, aunque no lo digan en público, los cubanos también saben (porque lo sufren en carne propia) que el Régimen castrista es autoritario, policivo y corrupto, y que Cuba dista mucho de ser una democracia verdadera. Aunque uno apoye los ideales de la Revolución, no es decente ni respetuoso con el pueblo de Cuba el engañarse sobre este punto.

    • a.bb.ccc.dddd, estaba siendo mordaz con JUANES, y su “CAMISA NEGRA”obviamente le queda como anillo al dedo al ser uribista ( que es ser pro- fascista)y que ***alo mejor no es coincidencia , no soy tampoco comunista …que quede claro

    • Señor a.bb.ccc.dddd, Juanes no es el compositor de la camisa negra; esta canción es de un viejito folclorista paisa del cual no recuerdo su nombre; si la has oído podrás darte cuenta de la picardía de su letra campesina, lo que pasa es que juanes la adaptó, y consiguió así su mejor éxito musical. A proposito, espero que le esté pasando las regalías al viejito , que vive en un barrio miserable de medellin.

  9. Faltan sólo unos 25.000 clic para llegar al millon,como los vamos a festejar?.Humildemente propongo hacer un Congreso borjeano virtual,esto significa que los librepensadores del mundo les pidamos a las Farc que se desmovilicen,que entreguen las armas,que se legalice la cocaína con el fin de que Uribe y sus bestias no tengan ninguna razon de ser ,queden en el vacío argumental y nosotros,de acuerdo con Petro podamos así enfrentar de una vez a la dictadura y construir un país donde los desheredados del mundo puedan encontrar un escampadero para bien morir.Convertir la embajada de USA en hotel para científicos y pensadores del mundo y que los uribestias hagan trabajos honestos por primera vez en sus vidas como limpiar inodores,recoger cartones y barrel calles.

  10. LAS CAMISAS NEGRAS EN COLOMBIA

    Álvaro Gómez, bajo el gobierno de su padre, Laureano Gómez, ejerció el mando de las “camisas negras”, autoras de centenares de asesinatos que aplicaban el “corte de corbata” cortándole el cuello a sus víctimas y sacando por la herida la lengua del torturado a guisa de corbata.

    Solo hay que repetir lo que dijo Jorge Eliécer Gaitán señalando a Ospina Pérez como responsable del genocidio al gaitanismo: “malaventurados los que tras la bondad de sus palabras esconden el rencor para su pueblo, porque ellos serán señalados por el dedo de la ignominia en las páginas de la historia”. GG

  11. Que el ambiguo del juanes si de pronto, (solo si de pronto), tiene una o dos neuronas, que haga un concierto frente a la corte penal internacional donde su intención sea, apoyar y mostrarse solidario con las miles de víctimas del paramilitarismo, los 20.000 desaparecidos y torturados por el estado, los 4 millones de desplazados, los secuestrados y asesinados por las jar y contra el narcoestado dirigido por el traqueto uribe.

  12. Carta a Víctor Jara: “Juanes, el silencio despreciable y el des-concierto que viene”
    2009

    Por Carlos Alberto Ruiz

    Querido Víctor,

    El espasmo de esta carta, hoy, tras el concierto de ayer en La Habana , es en parte un pretexto, pues también corresponde a una vieja idea justificada sólo en el hecho de querer rendir un homenaje íntimo a la memoria de un ser excepcional que tuvo su voz y guitarra como armas al lado de los pueblos. Son unas líneas para expresar, a través de un instrumento limpio y apto, lo que ahoga por dentro y necesita ser compartido, quizá para intentar sanar de ese modo una vieja herida recién abierta, hace apenas unas horas, unos minutos. Mejor de esta forma, aunque podría haber sido un artículo de un modesto análisis político o sociológico, referido en general al mal estado de nuestra cultura, para usar así un puente freudiano. Cuando digo esto, quiero decir deliberadamente la cultura de la izquierda, de ese espectro de hombres y mujeres en minoría que construyen alternativas y humanismos frente al dominio del capitalismo, y quiero subrayar cultura para pensar sobre los modelos que tenemos como ejemplares, como valores.

    Comenzaré por contarte brevemente que en Colombia, de donde es el cantante Juanes, se mata desde hace años, a gente del pueblo, por decenas de miles, y que allí hay millones de indigentes, de hambrientos, de excluidos. Millones de empobrecidos en un país de inmensas riquezas. Que a lo largo de estas décadas han sido asesinados cerca de 50 mil militantes de izquierda, de partidos, de comunidades campesinas, de sindicatos, de indígenas y afrodescendientes; que cientos y cientos de jóvenes pobladores que seguramente escucharon la camisa negra de Juanes, murieron hace unos meses con las camisas verdes que los militares les pusieron antes de ser ejecutados y presentados falsamente como guerrilleros dados de baja; que hay unos 15 mil detenidos-desaparecidos; miles de torturados; miles de presos en inhumanas condiciones de reclusión; cerca de 5 millones de refugiados internos. Qué voy a contar que no sea conocido: sobre cómo hay un poder mafioso, de narcotraficantes y paramilitares, de oligarquías y multinacionales voraces, cuyas fuerzas armadas han acudido a la mutilación con motosierra, a rajar el vientre de las mujeres sospechosas de insurgentes, a la violación carnal, a jugar fútbol con la cabeza de sus víctimas, como sucedió con Marino López, caso en una cadena de hechos que hace pocos días un genocida ex general refirió como sucesos sabidos en un contexto bajo control del hoy presidente Uribe Vélez, el “demócrata” que se encaballado en el gobierno gracias al asesinato. Por que allí, Víctor, donde se han aniquilado sueños de transformación, reina el crimen y la impunidad que lo premia.

    Escribo esto con estupor. Con pesar. Veo, escucho y leo sobre un gran concierto. Dizque histórico. Frente a la imagen del Ché, en la Plaza de la Revolución. Y estoy impresionado. Puedo entender razones de oportunidad, de apertura, de conveniencia, de mercado; puedo creer en motivos tácticos y estratégicos. Pero duele. Este caballito de Troya no sólo ha enfurecido a miles de gusanos en Miami o Bogotá. También ha penetrado en el campo de una cuestión de honor, puesto ahí, para lo que viene. E interpela la moral o la ética, y no sólo los gustos o la estética, de seres que no nos hemos acostumbrado a la posmodernidad de la palabra paz servida como neutralidad, tan atractiva como la palabra reconciliación, una y otra tan miserablemente usadas cuando sirven para ser pronunciadas tapando la injusticia, la ignominia. La palabra paz puede así conjugarse con buen rollo, como buena onda, con lo que sea; puede conjugarse con la nada.

    Para un puñado, el concierto representa el desconcierto. Hay desfiles de la victoria, célebres y celebrados cuando pueden doblegarse sutilmente cerebros, cuerpos, corazones y almas, de miles que danzan con la embriaguez de los que triunfan y callan con inteligencia. Por ese silencio tan ruinmente calculador; sin una condena al bloqueo contra Cuba; sin una condena al Imperio que mata, por ejemplo en Afganistán o Irak (¡quedan tan lejos!); sin palabras de solidaridad con las víctimas de crímenes contra la humanidad cometidos en Colombia; sin palabras de repulsa a las bases militares que amenazan a pueblos que viven procesos de cambio; sin condena al golpe de Estado en Honduras; sin palabras que den dignidad a la palabra paz, enferma, robada o prostituida, como Julio Cortazar alguna vez nos lo advirtió en Madrid: puede llegar el día en que el uso reiterado de las mismas palabras por unos y por otros no deje ver ya la diferencia esencial de sentido…según que sean dichos por nosotros o por cualquier demagogo del imperialismo o del fascismo (…) Esas palabras no estaban ni enfermas ni cansadas, a pesar de que poco a poco los intereses de una burguesía egoísta y despiadada empezaba a recuperarlas para sus propios fines, que eran y son el engaño, el lavado de cerebros ingenuos o ignorantes, el espejismo de las falsas democracias…¿hemos sido capaces de mirarlas de frente, de ahondar en su significado, de despojarlas de la adherencias, de falsedad, de distorsión y de superficialidad con que nos han llegado después de un itinerario histórico que muchas veces las ha entregado y las entrega a los peores usos de la propaganda y la mentira? (…) Es tiempo de decirlo: las hermosas palabras de nuestra lucha ideológica y política no se enferman y se fatigan por sí mismas, sino por el mal uso que les dan nuestros enemigos y que en muchas circunstancias les damos nosotros.

    Por ese silencio tan mezquino y contaminante, ayer fue un día de derrota, y hoy sigue expandida, en la pantalla del televisor y en la mente, pues aunque se apague y se cierre también el periódico, ya lo hecho queda, en aquella Plaza donde hubo silencio, y en los comentarios mentecatos de decenas de hombres y mujeres en páginas de izquierda, de opinión alternativa, que se han llenado de elogios a Juanes, mirando como otros medios, hacia otro lado. Basta recorrer miles de líneas de gente que aparcó la solidaridad y la denuncia, a las que les falta poco por poner en el mismo horizonte histórico y ético a Juanes como ayer estaba en alguna panorámica: al lado de la imagen de Ernesto Guevara. Como un revolucionario. Por eso siento vergüenza.

    Cortazar está muerto. Igual que vos, Víctor. Y otros están vivos, muy vivos. Esta carta no es una pataleta emocional ni una revuelta visceral, aunque parezca ridícula. Lo que la provoca no es trivial. Es inaudito lo que la causa. Hemos seguido de cerca las declaraciones de Juanes respaldando la política criminal de Uribe, su alianza con los poderes, su simpatía con los militares, o las de Bosé contra el proceso bolivariano de Venezuela. Con las mismas luces que hemos hecho nuestras las letras y la voz de Silvio, a pesar de que hoy sangran muchas de sus estrofas, que podría citar en paralelo, para discutir epistolarmente con él sobre las contradicciones. Pero ni él tendrá forma de enterarse, ni tiempo, y yo no tengo derecho, ni altura, ni vías para hacerlo.

    Por eso esta carta a ti, a vos. Porque no te has ido. Por tu Manifiesto con el que fuiste consecuente y digno hasta la muerte y más allá de su pasaje: por tu guitarra trabajadora, que no es guitarra de ricos ni cosa que se parezca, por tu canto de los andamios para alcanzar las estrellas. Que el canto tiene sentido cuando palpita en las venas del que morirá cantando las verdades verdaderas, no las lisonjas fugaces ni las famas extranjeras, sino el canto de una lonja hasta el fondo de la tierra… canto que ha sido valiente, siempre será canción nueva.

    Aunque nos sepamos dialécticos, aunque dudemos sobre si un hombre y la humanidad entera pueden cambiar, pero luego luchemos por aprender y superar viles enajenaciones, hoy en todo caso duele más esa mediocridad que nos inoculan. Duele, no por ese nuevo héroe llamado Juanes, quien al fin y al cabo es un producto de la época de la banalidad del bien y del mal, del buenismo nihilista y de la lógica de la mercancía, que posa y pasa, un comerciante aprovechado que se ha lavado de la impronta fascista llevando ayer camisa blanca, usando a miles de seguidores para su exorcismo, un neutral cómplice, poderoso por mediático, de aquellos que tanto repudiaba Mario Benedetti o Bertolt Brecht, o Joan, o que hoy repudia la madre de la joven desaparecida o del muchacho asesinado en Colombia, cuya suerte no ha merecido nunca palabras del señor Juanes, quien no es el problema, ni por uribista, ni por su visión anti-insurgente o contraguerrillera, ni lo es tampoco el antichavista Bosé. Somos nosotros el problema. Adentro. Porque a estas tribus de izquierda, a nuestros pueblos en ciernes, pueden llegarle a encantar y a cantar artífices de silencios perversos. Más allí, en la Plaza de la dignidad, de la Revolución , donde ayer se hospedó un interesado silencio, tan egoísta y ambicioso como su innegable eco.

    Llega ahora a millones de oídos el efecto de esa comparsa, que no termina acá, sino que apenas comienza. Vendrán más conciertos y más desconcierto. Nos debemos preguntas. Seres que luchan por otro mundo y que aplauden la promiscua palabra paz que hábiles bufones y no trovadores pronuncian, y quienes también luchan por nuevos espacios de dignificación y por eso no están dispuestos a vender lo poco que queda.

    Víctor, hoy miles de jóvenes en América Latina y el Caribe no saben por ejemplo quién eras o por qué te mataron. Por lo que sea, millones beben en muchas cloacas. Van del reggaetón a los movimientos de cadera de Shakira, no a los movimientos sociales, que no les suenan. O algunos ostentan la presunta cultura política del antichavista Alejandro Sanz, entre otros de los que viven en Miami o en el mundo rico y raquítico. De eso tenemos responsabilidad. Y no corregimos con situaciones como las de ayer.

    Víctor, escribo con el afecto y el respeto que he profesado por ti, no sólo por tu canto, que ha acompañado fiestas y lutos, con la partida de compañeros y compañeras que, como tú, lucharon hasta la muerte, hasta la victoria, sino que hoy te escribo esto porque se entrelaza como un grito racional, cargado de sentido y vergüenza, como rechazo al lacerante silencio que se enseñorea en sectores de la izquierda, que pueden tan fácil y puerilmente no leer, no enterarse, pasar página; por mera constancia y responsabilidad personal por lo que viene, si lo de ayer no se cuestiona y si no prende como inquietud la necesidad de dignificar las consignas en la que la paz sea la paz con justicia, sin imperialismo, sin bloqueo, sin hambre, sin humillación.

    Lo escribo porque no ceso de escuchar las palabras que retumban y que me obligan, las que una vez cantaste en La Habana , que quiero de este modo honrar con humildad. Fue la noche del 4 de marzo de 1972 en la Casa de las Américas (acabo de escuchar de nuevo la grabación), cuando te referiste a los que cantan por la moda, a los oportunistas, a la usurpadora industria de la canción (que industrializa la canción “que está al lado de los combates del pueblo” para desarmarla), a los ídolos populacheros, a los cantantes protesta, a los de la canción para el turista, a los que hacen canción de tarjeta postal, y cuando antes de la octava canción, Ni chicha ni limoná, la comentaste diciendo que se refería a gente que no están ni allí ni allá… Y cantaste: La fiesta ya ha comenzao, y la cosa está que arde, uste’ que era el más quedao, se quiere adueñar del baile, total a los olfatillos no hay olor que se les escape… Ya déjese de patillas, venga a remediar su mal, si aquí debajito ‘el poncho no tengo ningún puñal, y si sigue hociconeando, le vamos a expropiar, las pistolas y la lengua y toíto lo demás… Usted no es na’, ni chicha ni limoná, se la pasa manoseando, caramba zamba su dignidad…

    Recordé hace una semana los treinta y seis años de tu muerte, cuando te quebraron las manos por tu guitarra con olor a primavera, como bien dice Manifiesto. Apenas puedo disponer de estas cuartillas. Si fuera cantante te hubiera recordado coreando. Ni tengo una buena voz ni estaba ayer en La Habana , para haber entonado en soledad alguna estrofa tuya, como respuesta a la infamia. Ni soy por fortuna Juanes ni Bosé. De ellos tampoco esperábamos que te recordaran. 1973 y Chile quedan también muy lejos, para ellos, que son escasamente figurillas, a los que, como masas histéricas, no les dice nada la historia, la memoria. No hay que pedir peras al olmo. Supongamos que en un futuro la diplomacia no es doblez, que ese silencio no es tal, que podrá haber creaciones del arte, de la cultura, para el combate ante lo injusto. El criminal bloqueo contra Cuba revolucionaria sigue, el terrorismo de Estado en Colombia sigue…

    Víctor Jara, gracias por tu ejemplo, que no muere. Hoy alumbra.

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