El otoño del Paraco (fragmento) [Uribestiario]

Ahí estaba él, luego de recibir la fatal noticia sobre la derrota de su corrupto y cínico pupilo, después de que el electorado, del que siempre había denostado y comparado con una piara de cerdos, le diera el triunfo a quien un día cualquiera llegara a compararle a él, a su eminencia trasloada, con el comandante de los paramilitares, allí, justo en ese instante, le invadió la nostalgia ante su poder resquebrajado lo que trajo a su memoria sus tantos circos proselitistas, las vivas mercenarios de sus áulicos prepagados, y fue consciente de todo lo que extrañaría el relente a pólvora, el ronroneo de la motosierra, los olores  de la sangre recién cortada y  de la boñiga de sus caballerías, así como el de  la tierra removida de los campos santos que le evocaba la sensación de la muerte y el polvo blanco en sus fauces, entonces giró su cabeza y no sintió cerca ni siquiera a su aliada la muerte, apesadumbrado sintió sobre su espalda el paso del tiempo, y en un fulgor tuvo para sí, un rescoldo de vergüenza del que personas como él carecían por su falta de dignidad, en ese momento algo como una lágrima amenazó con salir de sus cuencas, y un hilo de moco resbalando desde sus fosas, no comunes, sino nasales, le recordó que el pasado no perdonaba, miró a su alrededor en su despacho presidencial y se supo aún allí de cuerpo omnipresente instalado en el solio de Bolívar y no halló otra forma de profanarlo que expidiendo un hediondo pedo del que sólo él pudo ser testigo, su furia fue en ascenso y fuera ya de sí mismo, preso de la histeria, decidió tomar los descansos de su asiento, y empezó a apretar con la fuerza de su modesta musculatura, más allá de los límites de su inhumanidad, entendiendo lo que significaba la soledad del poder, pasmado y sólo en medio de la nada de la Casa de Nari, mientras en su marasmo alcanzaba a oír la ronquera de un radio en una habitación cercana, y ya en su mollera se empezaban a sentir a lo lejos, en las calles, el júbilo y la algarabía, y se quedó con la mirada clavada en el horizonte como sospechando y atisbando los fatales augurios que le sobrevendrían por sus atrocidades, sobreavisado de su triste destino, lejos de sí como si no fuera él mismo, sin conexión con nadie de su guardia pretoriana de lavaperros, ausentes sus viles y apocados lamezuelas, y suspirando aletargado entre la peste de sus propios muertos, atorado en el miasma de las víctimas de los falsos positivos, respirando el mismo aire de los últimos estertores agónicos de los usuarios de las EPS, retozando sobre los destrozos de un país que se supone había ayudado a construir pero que evidentemente para sus adentros sabía hecho mierda por sus propias manos y sus propias patas, y cuando levitaba en su demencia por encima de todo, un insecto que aterrizó sobre su vaso de leche deslactosada, le puso de presente su fatal destino de mosca de ir de cagada en cagada.

15 thoughts on “El otoño del Paraco (fragmento) [Uribestiario]

  1. LA UNICA PREOCUPACION DEL SALIENTE EMPERADOR QUE SE NIEGA A ENTENDER SU DESGRACIA ES SU UNICA Y PRESENTE REALIDAD .TODO LO QUE DICE Y PREGONA LO HACE PARA MITIGAR SU PENA.PRODUCE LASTIMA EL OTOÑO DE ALPARACO.

  2. Jajajajaja uribestiario mis respetos y felicitaciones, es genial la parodia. De verdad felicitaciones , me quito el sombrero, casi no distingo entre Gabo y su texto. La imaginación y el buen humor parece la hidroquinona de estos tiempos, revela aquello que todos ven difuso. ¡Felicitaciones!

  3. URIBESTIARIO GRANDE ENTRE LOS GRANDES CON ESTO TE CATAPULTAS A LA EXELENCIA……..NO HAY NADA MAS LINDO QUE LEER LA VERDAD DE FRENTE Y SIN TAPUJOS,

  4. Otra rata que va a poner pies en polvorosa con inmunidad diplomática: Se trata de otro miembro del Cartel del Quindío que oficia en la Casa de Nari, llamado Bernando Villegas, a quien Uribe nombrará próximamente como embajador. Dicho clan tiene entre sus miembros a figuras importantes del gobierno como el ex alto comisionado de Paz Restrepo, la “mechuda”, el cohechero Diego Palacio, y por supuesto Villegas, quien está siendo investigado en relación con las “chuzadas” del DAS a la Honorable Corte Suprema de Justicia y a otros, como quien dice por nada a los ojos del Salgareño.

  5. Me quito el sombrero, viejo Uribestiario!! es digno de cincelar en piedra.

    Al gendarme del ubérrimo se le nota más compungido que nunca, un habla trémula y más pausada que de costumbre lo delata, es la nostalgia del poder.

    Vuelvo y lo repito: SOS GRANDE URIBESTIARIO!!!

  6. Uribestiario es triste ver a la gente en la calle…

    He visto gente que pide permiso para entrar por la parte trasera de un bus…pues no tienen los 1500 pesos que cuesta el pasaje…

    También hoy he visto una señora que andando por un sector de la ciudad repleto de EPS y clínicas “privadas” andaba por la calle llorando con un paquete de papeles en la mano…era seguro que algo le había pasado con el tema de la salud

    Es triste ver esas cosas…

  7. Olé Uribestiario…que inspiración…que letras…

    Oh musa que llegas para inspirar y con tus letras definir preclaramente los lineamientos de ésta nuestra trágica historia…

    Uribestiario tus palabras inspiradoras son dignas de enmarcar!!! y pegárselas en el trasero de ya sabemos quien…para que se tuerza el pescuezo intentándo leerlas…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s