La Parody-a

Mockus

Conocí a Antanas hará ya hace más de diez años, en una conferencia sobre cultura ciudadana. Y de él, no se puede negar que es un buen tipo, honesto y consecuente. Le valoro sobre cualquier otra cosa, su firmeza y coherencia.

¿Coherencia?, se preguntarán algunos. Y voy a explicar por qué. Mientras que otras candidaturas  se han arrodillado ante Uribe y Santos (Probresitas), Mockus no se tragó el sapo y se hizo a un lado.

Si hay alguien antiuribista, en el sentido correcto de la palabra,  de no estar de acuerdo con las ‘picardías’ y el accionar  mafioso,  ha sido Antanas. Y eso es de admirar, en tiempos en que casi todos prefieren hacerse a la sombra del árbol que más sombra les dé.

Antanas le dijo en la cara a Santos lo de los ‘falsos positivos’, mientras que Petro ha escamoteado el tema y de manera ladina, lambona, aflora su amnesia. Mientras que Peñalosa le entregó el Partido Verde al Partido de La U (cosa que pretendió hacer el probresista con el Polo), Mockus se dio un terminante no y se hizo decorosamente a un lado.

Sin embargo, la entrega de las banderas a Gina Parody-a, es sin duda un craso error. Una derrota de antemano, endosada a  una persona que ni fu, ni fa, que no alcanza a ser una  moda siquiera, y en el mejor de los casos una marca de gafas.

La ciudad pierde con la salida de Antanas del ring político y quedamos a merced de la politiquería del mamertismo uribista de ultraderecha y una derecha solapada, disfrazada de izquierda.

Dios nos coja confesados.